5 ocasiones en las que podrás enseñar a tus hijos sobre la administración del dinero

5 ocasiones en las que podrás enseñar a tus hijos sobre la administración del dinero

Ahorro Finanzas Personales General

Autora: Michelle Guerrero

Desde que el Hada de los Dientes o el Ratón Pérez les deja dinero debajo de sus almohadas hasta cuando reciben su mesada, los niños tienen muchas oportunidades de aprender lecciones sobre cómo ganar, ahorrar y gastar a medida que crecen.

Estos hitos de la infancia pueden ser formas para que tus hijos desarrollen una mentalidad disciplinada en torno al dinero y una base financiera sólida. Aquí hay cinco ocasiones en las que puedes enseñar a tus hijos sobre la administración del dinero.

1. Su primera vez comprando un regalo para otra persona

Es posible que tengas la tentación de dejar que tus hijos naveguen por la web para elegir un regalo navideño para la abuela y luego pagar con tu tarjeta de crédito, pero tus hijos se perderán la alegría de ver cómo el dinero que tanto les costó ganar puede traer felicidad a los demás.

Forrest Talley, psicólogo de niños, recomienda a los padres ayudar a sus hijos a hacer una lista de destinatarios y establecer un presupuesto para cada regalo, en función de cuánto pueden ahorrar de manera realista. Si bien es apropiado que tú como padre subsidies el fondo de obsequio para los niños más pequeños, Talley aconseja que el niño contribuya con una parte de sus propios ahorros, ya sea de su mesada o las tareas adicionales que realiza.

Si tu hijo termina sin poder dar regalos porque no ahorró, esto también se convierte en una lección aprendida.

2. Cuando empiezan a jugar videojuegos

Muchos videojuegos actuales ofrecen complementos pagados que permiten a los jugadores gastar un dinero adicional para comprar puntos o pasar de nivel. Si tus hijos parecen demasiado interesados ​​en este tipo de complementos, realiza un seguimiento de sus videojuegos durante una semana. Luego haz los cálculos para indicarles el costo total al final del año. Esta es una excelente manera de enseñarles cómo priorizar el gasto.

Si tu hijo elige estos complementos pagados en un juego, asegúrate de establecer un límite. Haz que tu hijo financie las compras a través de las tareas del hogar o una mesada; de esta manera, aprenderá cómo se siente al desprenderse de su propio dinero y podrá decidir si valió la pena.

3. Su primer trabajo a tiempo parcial

Ya sea que se trate de un trabajo en el jardín, tutoría virtual o vender limonada, alienta a tu hijo a encontrar un trabajo de medio tiempo. Pero no dejes que desperdicien el dinero; ayúdalo a ilustrar el poder de equilibrar el ahorro, el gasto y la donación. Por ejemplo, es posible que tu hijo quiera reservar una cantidad para la matrícula universitaria, gastar una parte en una nueva prenda de ropa y donar una parte a su organización benéfica favorita.

Sin embargo, sin un plan de gastos, esta sensación de estar repentinamente lleno de dinero en efectivo puede alimentar los sueños de ropa costosa o dispositivos tecnológicos. Si sientes que tu hijo está planeando gastar todo su dinero, puedes intervenir e indicarle que comprar zapatos caros ahora puede significar que no tendrá suficiente para comprar un vehículo más tarde.

Si tu hijo opta por no escuchar y actúa por impulso, puedes enseñarle una lección importante: el artículo recién comprado perderá su encanto, pero el dolor de no tener dinero para comprar un vehículo dejará una huella.

4. Cuando obtiene su licencia de conducir

La mayoría de los adolescentes sueñan con la libertad al tener su propio vehículo, pero antes de salir a la carretera, recuerda conversar con tu hijo acerca de cómo cubrirán los gastos involucrados, desde el aumento de los costos de seguros, gasolina, mantenimiento y el pago del auto en sí.

Por ejemplo, puedes pedirle a tu hijo que compre su propia gasolina o pague una parte del seguro. Asegúrate de tener una charla con tu hijo sobre la conducción segura, discute su responsabilidad de pagar las multas y las reparaciones, y el aumento del costo que una infracción generará en la prima del seguro.

También puedes darle a tu hijo la opción de ganarse el derecho a conducir ayudando con recados familiares o haciendo que lleve a sus hermanos a sus actividades.

5. Su primera tarjeta de crédito

Es importante enseñar a los adolescentes a tener el control de sus finanzas, para lo cual se puede usar una tarjeta de débito para practicar el uso de plástico.

Talley recomienda que los padres pongan una cantidad fija en la cuenta de un adolescente mayor y luego designen su uso (ropa, entretenimiento, útiles escolares, gimnasio, gasolina) para el mes.

Puedes ayudar a tus hijos a elaborar un presupuesto, pero luego dependerá de ellos gastar sabiamente para que los fondos duren.

Fuente: Northwestern Mutual

Minimalismo o el arte de vivir con poco

Minimalismo o el arte de vivir con poco

Ahorro Finanzas Personales General

Autora: Lourdes Hernández

Al hablar de espartanos o de economía de guerra uno se imagina que vamos a jugar a la sobrevivencia.

En la antigua Grecia, los espartanos vivían una vida sin excesos, con disciplina militar.

En cada crisis, conflicto o desastre, se habla de vivir una economía de guerra.

En la actualidad, en cambio, hay una forma de vida austera y feliz que es el minimalismo.

Se trata de tener lo básico para vivir. Menos objetos y gastos, y más experiencias.

“Tener menos, para ser más”. Esa es la idea de los minimalistas, personas que creen firmemente que una vida plena y llenadora se consigue con menos elementos en ésta.

¿Cómo ser minimalista, ahorrar y ser feliz?

  1. Practica un estilo de vida con lo mínimo posible, acumulando experiencias en lugar de riquezas y cosas. Mantén solo aquellas que tienen un valor real para tu vida.
  2. Rompe el círculo vicioso de comprar y acumular cosas, entonces te darás cuenta de todo el tiempo y la energía que te consumen. Cuando somos dependientes de las compras y de la acumulación de bienes, somos esclavos de esas cosas.
  3. Saca todos o la mayoría de cacharros y tereques de la casa, los que guardas “por si acaso” o para que los vean los demás. Véndelos o dona a una institución que los necesite.
  4. Da una segunda vida a tus cosas usadas. Lleva tus zapatos gastados a cambiar de suelas y tacos. Visita a la costurera con ropa pasada de moda o que tiene algún desperfecto.
  5. Saca de tu mente y espíritu todo lo que te bloquea, molesta, preocupa. Vive el presente y evitarás la depresión y ansiedad. Notarás que ese gran vacío que queda te abre nuevos horizontes y se llena de cosas buenas.
  6. Vive con menos desorden, menos distracciones, menos descontento y, en cambio, más tiempo, más relaciones personales con la familia y los amigos, más crecimiento personal… En pocas palabras: una vida más feliz.
  7. Revisa cuánto ahorras al vivir como un minimalista. Comparte el éxito de tu experimento con familiares y amigos.
  8. Quizás pasar frente al computador o revisando el Whatsapp te relaja, pero alborota un poco tu espíritu y sal a caminar al bosque. Allí tu espíritu se aquieta, pero en un nivel más elevado. El aire puro y el silencio restauran tus funciones y regresas a tu casa cansado, pero feliz.

¿Has vivido así alguna vez? ¿Te animas?

Ahorrar es chino

Ahorrar es chino

Ahorro Finanzas Personales General

Autora: Lourdes Hernández

Cuando me hablan de ahorro, es como si me hablaran en chino.

Muchísimas personas piensan eso y añaden “no me alcanza el dinero” o “no gano lo suficiente”.

Lo primero que hay que hacer para aprender un idioma es abrir la mente. Dejar de lado el lenguaje negativo y decir yes, oui, ja, shi según si se aprende inglés, francés, alemán o chino.

Lección 1 – Lo básico: Aprende a guardar una moneda en una alcancía, cada día.

Haz de este ejercicio un hábito. La alcancía puede también ser un frasco o una caja con alguna decoración que te invite a guardar la moneda. ¡Yes!

Lección 2 – Practica: Analiza tu día a día, tus hábitos de gasto y tus sueños.

¿Qué patrón encuentras entre tu vida, metas y tu dinero?

  • Compatibles: tengo gastos y metas según mis ingresos   Sí … No …
  • Inconscientes: no tengo ni idea de esto  Sí … No …
  • Limitados: vivo con las justas y trato de no soñar  Sí … No …
  • Abundantes: me enfoco en lo mejor para lograr lo mejor  Sí … No …

¡Oui!

Lección 3 – Haz el deber: Si tus metas y tu dinero son compatibles y abundantes, estás por buen camino. Escribe cuánto ganas o percibes de ingreso: ……………

En cuanto recibas ese ingreso, separa el 10% y transfiere o deposita en una cuenta de ahorros. ¡Ja!

Lección 4 – Mantén una conversación: Habla con tu familia, o con tus padres, hermanos o amigo de confianza y diles que estás ahorrando para cumplir una meta y pide su apoyo.

Cuando tengas el dinero suficiente, sácalo y cumple tu meta. Ahora repite la lección 3.

Ya estás hablando chino. ¡Shi!

Lo que se planifica, se cumple

Lo que se planifica, se cumple

Ahorro Finanzas Personales General Planificación y Presupuesto

Autora: Lourdes Hernández

1. Cambia la idea que tienes del dinero

Mucha gente anda por la vida con esta actitud respecto a sus finanzas:

  • Dios proveerá
  • Gasta lo que no tiene
  • Patea la pelota de un mes a otro
  • Se da la buena vida
  • No es con él / ella
  • Es pura apariencia
  • Sigue gastando y está quebrado
  • Toma champaña con plata de cerveza (frase de Tiffany Aliche)

Puede que no te guste hacer presupuestos, pero tienes sueños y metas:

  • Quieres comprarte un carro… con ese tren de vida no lo lograrás
  • Quieres ir de vacaciones… no tienes tiempo ni dinero
  • Quieres comprar esos zapatos… no te alcanza

Repite conmigo: lo que se planifica se cumple.

Haz un presupuesto y sabrás de cuánto dinero estamos hablando para el carro, para la vacación y para los zapatos. Recuerda lo que te enseñaron tu papá y tu mamá: “no gastes más de lo que ganas; y si quieres algo, ahorra”.

Primero debes convencerte, cambiar tu forma de pensar, tener una nueva mentalidad. Andar por la vida así:

  • Dios proveerá – yo con mi esfuerzo proveeré. Dios me dará un empujoncito
  • Gasta lo que no tiene – gasto con prudencia y con un presupuesto para ello
  • Patea la pelota de un mes a otro – cada mes juego mi partido
  • Se da la buena vida – sí, a veces lo hago, otras veces me sacrifico
  • No es con él / ella – es conmigo, yo me responsabilizo de mis finanzas
  • Es pura apariencia – no soy de brillos ni lentejuelas, soy yo mismo con mi familia
  • Sigue gastando y está quebrado – tengo claridad y orden en mis finanzas
  • Toma champaña con plata de cerveza – tomo lo que sé que me alcanza y lo disfruto

 2. Haz el presupuesto

Registra tus ingresos y gastos.

Cuánto ganamos todos los miembros de la familia.

Cuánto gastamos en:

  • Alquiler
  • Servicios
  • Préstamos
  • Educación
  • Transporte
  • Salud y seguros
  • Diversión
  • Otros

En Diversión incluye el café de la mañana, el bolón, emparedado, bollo, sándwich. El lunch con amigos, la propina, el parqueadero, todo.

En Otros, incluye donaciones, ayuda que das a tus papás, impuestos, cuidado de mascotas, extras.

Repite conmigo: mi presupuesto se basa en el dinero contante y sonante que tengo hoy. No el dinero que alguna vez tendré o el que tuve tiempo atrás.

3. La buena noticia: lo que se planifica se cumple

Cuando dejas de ignorar a dónde va tu dinero, identificas cada gasto, asumes tu responsabilidad y determinas qué gasto vas a posponer, reducir, eliminar y conservar (técnica PERC). Entonces empiezas a planificar qué hacer con el dinero que tienes.

Quieres tomarte un fin de semana de descanso. ¿Cómo lo vas a lograr?

Con tarjeta de crédito. No.

Con ahorro. Sí. En… servicios básicos, o sea agua, gas y electricidad. ¿Cómo? Un baño más rápido, prender las luces más tarde, desconectar los enchufes, lavar los platos y la ropa con agua fría, etcétera hasta lograr una reducción de 20 dólares al mes.

Ahorra por 12 meses y con $240 dólares en tu bolsillo te vas a un Spa (busca uno cerca de tu localidad, los hay de primer nivel) que incluya masaje de relajamiento de una hora, baño en la piscina de agua termal, tomar el sol entre el vapor del agua caliente y un almuerzo saludable. Para dos personas.

Volvamos a tus sueños y metas:

  • Quieres comprarte un carro… con $200 mensuales por 3 años ya tienes la entrada
  • Quieres ir de vacaciones… ¡aplica la idea del Spa!
  • Quieres comprar esos zapatos… deja de ir a la peluquería por 3 meses y los tienes

Repite conmigo: con mi presupuesto en orden… ¡me doy la buena vida!

Mejoras de bajo costo en el hogar que puedes hacerlas tú mismo

Mejoras de bajo costo en el hogar que puedes hacerlas tú mismo

Ahorro General

Pasar más tiempo en casa significa que probablemente estás notando algunas áreas de tu entorno donde podrías hacer unas mejoras.

Si ya has pasado las horas extras en casa haciendo la limpieza, ahora podría ser un buen momento para hacer algunas mejoras fáciles y de bajo costo. Aquí hay algunas ideas económicas para hacerlas tú mismo que pueden ayudarte a ahorrar algo de dinero con el tiempo.

  • Organiza tu oficina en casa

Muchas personas están tratando de crear una oficina en casa por primera vez, y están buscando maneras de hacerlo sin gastar mucho dinero. Puedes ser creativo/a reciclando un mueble o creando soluciones de almacenamiento únicas. Decorar el escritorio con plantas, usar accesorios que tenías guardados en la bodega, utilizar pinzas para la ropa para hacer un organizador de pared; y ensamblar algunas tablas para armar un librero de pared.

  • Haz pequeñas reparaciones

Puedes concentrarte en arreglos prácticos primero, empezando por tu baño. Asegúrate de que no tienes ninguna fuga de agua, si tienes algún inconveniente simple podrías repararlo tú mismo. Este puede ser un proyecto rápido de hacerlo y a bajo costo.

  • Pintar una habitación (o dos)

No es sorprendente que uno de los proyectos más comunes de arreglos en casa sea dar a una habitación una nueva capa de pintura. Es una forma bastante rápida y asequible de mejorar la decoración de tu casa, y elegir un color que te resulte relajante o inspirador puede proporcionarte una alegría instantánea.

Si eres un pintor principiante, tal vez quieras consultar algunos tutoriales en línea o leer los consejos de los profesionales antes de sacar los paños y los rodillos.

  • Plantar un huerto

Si tienes el espacio de césped, puedes cosechar numerosos beneficios plantando un huerto.

La jardinería no sólo te permitirá estar en comunión con la naturaleza, sino que también harás ejercicio y ahorrarás dinero en verduras que sabrán mejor que las que se puedes comprar en una tienda. Si optas por una parcela tradicional y es tu primer jardín, empieza con algo pequeño. Mira tutoriales sobre cómo comenzar tu primer huerto en casa.

Aprovecha tu tiempo en casa para realizar mejoras a bajo costo.

 

Fuente: Northwestern Mutual

Guía para que un millenial considere su fondo de retiro

Guía para que un millenial considere su fondo de retiro

Ahorro General

Autora: Michelle Guerrero

En este punto de tu vida, la jubilación probablemente esté tan lejos que es difícil pensar en eso.
Después de todo, tienes mucho que lograr mientras tanto. Hay préstamos estudiantiles que debes pagar, para empezar. Pero también hay países para visitar, una carrera para crecer, una casa para comprar y tal vez una familia para comenzar. En serio, es bastante difícil planificar para la próxima semana, y mucho menos dentro de 30 o 40 años a partir de ahora (especialmente cuando estás ahorrando para el pago inicial de una casa).
Pero dar a la jubilación un poco de espacio mental hoy, puede dar buenos resultados para tu futuro. Eso se debe a la belleza del interés compuesto. Básicamente, $100 ahorrados hoy valdrán mucho más en la jubilación que $100 que ahorres dentro de 10 años. Entonces, para comenzar a ahorrar de inmediato, aquí te dejamos una guía para que planifiques para tu jubilación.

  • Ahorra para tu jubilación
    En Ecuador, todas las personas que aportan al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) tienen derecho al fondo de pensiones. Puedes acumular tus fondos de reserva, lo cual representa la doceava parte o el 8,33% de tu sueldo. Las personas que ahorran estos fondos reciben una tasa de interés del 6,75%.
    Sin embargo, para retirar estos fondos y los intereses ganados, las personas afiliadas deben tener mínimo 36 aportaciones acumuladas.
    A medida que aumente tu salario, puedes destinar un mayor monto de ahorro para tu jubilación. Sin embargo, no te confíes de los fondos que esperas recibir por pensiones del estado, es bueno tener una combinación de ahorros, para que nunca te falte dinero y puedas disfrutar tus últimos días.
  • Paga tus deudas estratégicamente
    Si tienes una deuda (y la mayoría de nosotros las tenemos), puede parecer un peso que te impide alcanzar tus otras metas. Crea un plan para deshacerte de las mismas. Eso significa pagar estratégicamente un poco más que el mínimo cada mes. Sigue así mes tras mes, y es como un interés compuesto a la inversa: tu deuda se reduce cada vez más rápido con el mismo pago. A medida que tu deuda se reduzca, eventualmente tendrás más fondos disponibles para otros objetivos, como ahorrar para tu jubilación, o incluso para viajar.
    Una forma de seguir tu plan de pago estratégico es automatizar tus pagos para que no gastes este dinero en otras actividades.
  • Construye tu red de seguridad
    Una vez que comiences a pagar tus deudas, contribuyas al fondo de pensiones y separes un fondo aparte para tu retiro, puede ser fácil sentir que estás listo para la jubilación. Y si la vida va exactamente como lo planeaste, probablemente estés bien encaminado. Pero la vida puede ser impredecible. Un accidente automovilístico, la pérdida de trabajo o tal vez un susto de salud pueden desviar fácilmente tus ahorros de jubilación.
    Para evitar usar tus ahorros de jubilación, asegúrate de tener seguro de salud, de auto y de vivienda.
  • Disfruta el presente
    Cuando tienes muchas prioridades financieras, puede parecer que no puedes gastar dinero en ti mismo hoy. Pero la planificación financiera y el ahorro para la jubilación no se trata solo de un objetivo lejano. Se trata de equilibrar esos objetivos a largo plazo con las cosas que quieres hoy. Por lo tanto, cuando estés presupuestando lo que contribuirás a tu jubilación, deuda y otros pagos, asegúrate de reservar algo de dinero para divertirte hoy.

Fuente: El Comercio
Northwestern Mutual

¿Cuál es la diferencia entre ahorrar e invertir?

¿Cuál es la diferencia entre ahorrar e invertir?

Ahorro General

Autora: Michelle Guerrero

Si aún no tienes un hábito de ahorro e inversión, es importante que los desarrolles. Ahorra para metas de corto plazo incluyendo un fondo de emergencia, pero no olvides las metas de largo plazo como una casa o para tu retiro. Empieza temprano, entonces tu dinero va a tener mayor tiempo para crecer, y trata de automatizar tus ahorros. Esto te va a permitir pagarte a ti mismo primero y gastar lo que te sobre, en lugar de gastar primero y ahorrar lo que te sobre cada mes.

Cuando estás organizando tu dinero para tu futuro, es importante que seas estratégico acerca de donde guardar tu dinero, ahorrar algo e invertir el resto.

¿Qué significa esto? Ahorrar es ubicar tu dinero en una cuenta segura donde es poco probable que pierda valor. Invertir involucra tomar el riesgo de que puedes perder tu dinero a cambio de la probabilidad de que obtengas un retorno sobre la cantidad de dinero invertido.

Pero hay una compensación por esa seguridad. A cambio de la garantía de que tus ahorros no disminuyan, es más probable que recibas una baja tasa de interés. Tu dinero no va a crecer mucho durante el tiempo, y puede perder valor. Esto es porque como los precios crecen debido a la inflación, el valor de tu dinero puede disminuir porque te costará más comprar las mismas cosas.

¿Para qué ahorras? 

Las cuentas de ahorro permiten retiros en cualquier momento. El dinero que deposites en estas cuentas debe ser para gastos a corto plazo (una mejora de la vivienda que estás planeando para el próximo año o unas próximas vacaciones) o emergencias (como un problema de salud inesperado o reparaciones de automóviles). Este dinero no te puedes permitir perder.

¿Para qué inviertes?

Invertir es ahorrar dinero para cosas a largo plazo, como jubilación, matrícula universitaria o una nueva casa que planeas comprar en un futuro. Las inversiones conllevan un mayor riesgo de que pierdas valor, pero con el tiempo tienen potencial para crecer. A cambio de la tolerancia a las fluctuaciones en el valor de tu dinero y la posibilidad de que puedas perder dinero, puedes ser recompensado durante un período de tiempo más largo con mayores retornos de los que hubieras obtenido con una cuenta de ahorros tradicional.

¿Cuál es el mejor enfoque para ahorrar e invertir?

A lo largo de tu vida, vas a necesitar una combinación de estrategias para ahorrar e invertir para satisfacer tus necesidades a corto y largo plazo. Es una buena idea abrir una cuenta de ahorros y comenzar a hacer contribuciones mensuales.

Hay varias formas de ahorrar e invertir tu dinero. Un profesional financiero te puede ayudar a encontrar el balance que funcione mejor para ti, y te ayude a alcanzar tus metas financieras para el presente y futuro.

Fuente: Northwestern Mutual

¿Cómo afrontar una enfermedad desde el punto de vista financiero?

¿Cómo afrontar una enfermedad desde el punto de vista financiero?

Ahorro General

Autora: Michelle Guerrero

Ninguna persona está exenta de padecer una enfermedad, pero no somos capaces de dimensionar los gastos que implican las emergencias médicas; por lo que esta es una de las principales razones que nos lleva a endeudarnos. Contar con un seguro de salud, siempre representará una ayuda para este tipo de gastos. A continuación, te damos algunos consejos para que sepas qué hacer financieramente en caso de contraer alguna enfermedad.

  1. Contratar un seguro de salud

Contrata un seguro de salud lo antes posible, a fin de que estés cubierto y esto no afecte tus finanzas en caso de que una enfermedad crónica se presente en tu vida. Es mejor contratar el seguro cuando te encuentras joven y con buena salud, puesto que una vez que la enfermedad crónica se hace presente en tu vida, los costos del seguro se vuelven más elevados o se complica contratarlo.

 

  1. Crear un fondo de emergencia

Crea un fondo de emergencia para cualquier adversidad que se pueda presentar, se recomienda ahorrar entre el 10% y 15% de tu sueldo hasta llegar a ahorrar por lo menos 3 meses los ingresos del hogar. Para facilitar el ahorro puedes solicitar que se debite un monto de manera automática mensualmente de tu cuenta. Con este fondo podrás responder ante cualquier imprevisto como una enfermedad o un accidente. Sin embargo, al contar con un seguro de salud, puedes usar parte de tus ahorros para pagar el deducible, mientras que la póliza se encargará de cubrir tus otros gastos significativos. Así no utilizarás todo tu fondo y estarás mejor preparado para afrontar cualquier adversidad.

 

  1. Invertir en tu salud

Algunas enfermedades son difíciles de diagnosticar, pero hay otras que puedes contrarrestar si cambias tu estilo de vida. Es recomendable que te alimentes bien, realices ejercicio y consumas líquidos. Es mejor que cambies tu estilo de vida mientras más joven te encuentres para que cuando llegues a una edad más adulta, no contraigas enfermedades por llevar un mal estilo de vida. Realiza chequeos médicos anuales para saber cómo se encuentra tu salud.

 

  1. Realizar un presupuesto

En primer lugar, piensa en los gastos inesperados que te puedan ocurrir, una vez que identifiques estos gastos debes empezar a planificar qué hacer ante cualquier imprevisto. Si es tu primera vez creando un presupuesto, lo más recomendable es hacerlo para los primeros seis meses del año. De esta forma, tendrás un registro más detallado de lo que sucede mes a mes con tus finanzas. Podrás ver cuáles son los meses que recibes ingresos extras y en cuales te encuentras más ajustado. Recuerda revisar tus estados de cuenta para que veas los meses que más gastas. Elabora tu presupuesto con nuestra herramienta: https://bit.ly/2JeRz18

 

Fuente: El Financiero

Retos para aumentar tus ahorros

Retos para aumentar tus ahorros

Ahorro General

¿Quién no quiere aumentar sus ahorros? El dinero en el banco te protege en caso de emergencias, financia los pagos iniciales de tu casa y tu auto y te da la tranquilidad de prepararte para el futuro.

Si estás así de cerca de una cifra que te ayuda a respirar con facilidad, intenta un reto de ahorro para llegar allí.

Un desafío de ahorro establece una meta y un tiempo determinado para alcanzarla. Un ejemplo popular es un mes sin gastos en el que no se compra ningún artículo no esencial durante 30 días. Pero si deseas ahorrar dinero mientras disfrutas hoy en día, este modelo puede ser difícil de sostener. Prueba una de estas cinco alternativas para que puedas aumentar tus ahorros sin sentirte privado. Cualquiera de estos desafíos, o todos ellos, producirán resultados.

 

ENCUENTRA DIVERSIÓN GRATIS

Tener una vida social activa conlleva muchos gastos. Considera un desafío social de 30 días en el que no gastes dinero con tus amigos. Puede que tengas que tomar la iniciativa y planificar algunas actividades gratuitas para tu grupo, pero hay muchas opciones para explorar, y es muy probable que tus amigos también estén encantados de ahorrar. Organiza una noche de cine con picadas hechas en casa; haz una caminata de fin de semana; mira qué museos en tu área ofrecen entrada gratis. Encontrarás algo de diversión que no conocías antes, y tener un amigo a tu lado será una gran motivación.

 

USA EFECTIVO PARA HACER PAGOS

La tecnología está haciendo más fácil que nunca gastar dinero, desde la compra con un solo clic hasta el pago sin contacto con la tarjeta. Sí, es conveniente, pero también es fácil perder el rumbo. Da un respiro a tus tarjetas de crédito y cuentas en línea y promete usar sólo dinero en efectivo en su lugar.

Tú sabes cuánto tienes presupuestado para gastos discrecionales en un mes, así que retira sólo esa cantidad en efectivo y deja tus tarjetas de crédito en casa. No sólo te verás forzado a mantenerte dentro del presupuesto, sino que también serás más consciente de tus gastos y menos propenso a hacer compras impulsivas, especialmente si esto significa entregar tus últimos 20 dólares.

 

PERMANECE FUERA DE LÍNEA

No se puede negar que puedes ahorrar dinero comprando en línea, pero ¿el envío gratuito de dos días te tienta a gastar innecesariamente? Los dispositivos móviles te dan acceso a tus marcas favoritas dondequiera que vayas, pero esto puede ser algo malo para tu presupuesto. Desafíate a ti mismo a comprar sólo en tiendas físicas durante un mes. Ya que estás en ello, cancela la suscripción a los correos electrónicos de los minoristas para no sentirte tentado por las alertas de ofertas en línea.

 

PONTE A COCINAR

Aunque no hay nada más satisfactorio que pedir comida para llevar después de un largo día en la oficina, estos gastos comienzan a sumar rápidamente. Durante cuatro semanas, cocina todas tus comidas en casa. Ahorrarás dinero y también descubrirás nuevas recetas favoritas.

Convierte la cena en una experiencia de elaboración de pasta casera, o haz que los niños participen y preparen un plato que le encantará a toda la familia.

 

REDUCE LOS GASTOS SEMANALES

Si un desafío de un mes de duración es desalentador, prueba con una serie de pequeños desafíos semanales. Primero, elige cuatro categorías de gastos que te gustaría reducir (como entretenimiento, comidas, etc.). Luego, haz un esfuerzo para gastar menos en una de esas categorías cada semana.

Por ejemplo, durante la primera semana, puedes cancelar una suscripción de entretenimiento que ya no utilizas. Para la segunda semana, tal vez quieras congelar tu membresía al gimnasio y comenzar una nueva rutina de ejercicios en casa. Al hacer un cambio a la semana, te estás dando la oportunidad de adaptarte a un nuevo estilo de vida, mientras sigues viendo resultados importantes para finales de mes.

 

Fuente: Northwestern Mutual

¿Cuánto debes ahorrar en un fondo de emergencia?

¿Cuánto debes ahorrar en un fondo de emergencia?

Ahorro General

Seguro este mensaje te suena conocido, pero vale la pena repetirlo: Tener un fondo de ahorros de emergencia es uno de los pilares de una vida financiera saludable.

¿Por qué? Piensa en ello como el extintor de incendios que tienes en tu casa; lo ideal es que nunca lo utilices, pero cuando realmente sea necesario, te alegrarás de que esté ahí. Lo mismo ocurre con un fondo de emergencia. Seguro, podrías usar ese dinero en una escapada a la playa en las vacaciones. Pero cuando la casa se inunda durante una tormenta, ese fondo para días de lluvia puede convertirse en un salvavidas financiero.

Sin embargo, lo único que puede resultar estresante a la hora de crear un fondo de emergencia es sentir que el tuyo nunca está suficientemente abastecido. ¿Cómo puedes estar seguro de que tienes suficiente? No hay una respuesta única para todos los casos, pero hay algunas pautas que puedes considerar para ayudarte a sentirte menos preocupado y más seguro de que estás manteniendo un colchón acorde con tu estilo de vida y tus responsabilidades en el hogar.

SI NO TIENES AHORROS DE EMERGENCIA EN ABSOLUTO

Antes de empezar, lo primero es lo primero: Si tu respuesta a “¿Cuánto hay en tu fondo de emergencia? es: ¿qué es eso?, considera ahorrar cualquier cantidad que puedas ahora, así sea $100, $50 o incluso $25 al mes, hasta que tengas por lo menos un mes de los gastos de tu hogar ahorrados.

Esto debe ocurrir antes de que definas cualquier otra meta financiera, como pagar más del mínimo adeudado en tus tarjetas de crédito, acelerar el pago de un préstamo o ahorrar para el pago inicial de la casa de tus sueños. ¿Por qué? Porque si se produce una emergencia financiera, tener un pequeño colchón podría ayudar a disminuir las posibilidades de que tengas que recurrir a tu tarjeta de crédito – y aumentar la deuda que puedes estar tratando de pagar.

¿Tienes al menos un mes de tus gastos en tu cuenta de ahorros para emergencias? Bien. Ahora puedes concentrarte en hacerla crecer aún más (al mismo tiempo que aborda otros objetivos). Aquí hay algunos puntos de referencia que pueden ayudarte a determinar si estás haciendo un buen progreso – o si necesitas estar más preparado para ese día lluvioso.

 

3 MESES PUEDEN SER SUFICIENTES

¿Vives solo y te sientes bien arrendado tu vivienda, sólo tienes que gastar en tu alimentación, tienes un sueldo constante y siempre puedes volver a tu habitación de la infancia si es necesario? Entonces, puede ser suficiente tener tres meses de gastos en un fondo de emergencia.

No tener la responsabilidad de una hipoteca o de tener hijos, te permite tener un fondo de emergencia de unos tres meses de tus gastos, pero no es necesariamente una regla. Otro factor importante que pesa en esto es si tienes una “red de seguridad” confiable, es decir, parientes o amigos cercanos que con gusto te acogerían o ayudarían si realmente te encuentras en una situación desesperada.

 

Si todo esto describe tu situación, una vez que alcances el objetivo de los tres meses, puedes sentirte cómodo destinando más dinero del que invertirías en ahorros de emergencia hacia tus otras grandes metas financieras, como pagar deudas o ahorrar más para la jubilación.

 

6 MESES PUEDEN SER SUFICIENTES

Esta es una regla recomendada de los fondos de emergencia y que, de hecho, es la que probablemente se aplique a la mayoría de las personas.

¿Casado, con hijos, dueño de tu propia casa y con dos sueldos fijos? Considera la posibilidad de crear un fondo de emergencia equivalente a seis meses de tus gastos.

¿Estás casado y no tienes hijos, pero tienes que pagar una hipoteca? Se aplica la misma recomendación.

¿Casado, o soltero arrendando la vivienda y con un hijo pequeño? La respuesta es la misma.

Básicamente, si eres dueño de tu casa o tienes hijos menores de 18 años o no tienes la red de seguridad mencionada anteriormente (o cualquier combinación de estos factores), seis meses es un buen punto de referencia al que aspirar.

 

9 MESES PUEDEN SER SUFICIENTES

Hay algunos casos en los que puedes necesitar más que 6 meses en tu fondo de emergencia, y eso tiene que ver en gran medida con si tienes o no un sueldo fijo.

Si tú (o tu cónyuge) trabajan por cuenta propia es más probable que sus ingresos sean menos predecibles. Un mes, podrías estar haciendo malabares para cumplir con entregables y trabajando 60 horas semanales. El próximo mes podrías pasar esperando a que un negocio se concrete – y ni siquiera comencemos con el hecho de que tus clientes puede que no paguen a tiempo.

En pocas palabras, cuanto más impredecibles sean tus ingresos, más imprevistos pueden surgir. Por lo tanto, tener un fondo de emergencia con el valor de nueve meses de gastos del hogar puede ayudarte a tener un poco más de tranquilidad de que podrías cubrirte ante una tormenta financiera. (Sólo ten en cuenta que la cantidad de dinero que gastas cada mes de tus ahorros de emergencia debe ser considerada de manera integral, y tomando en cuenta que ese dinero debe reponerlo en el fondo una vez que tengas ingresos).

Vale la pena repetir que la recomendación 3-6-9 es simplemente eso – una recomendación para ayudarte a evaluar si el tamaño de tu fondo de emergencia puede ayudarte a dormir un poco mejor por la noche. No hay una talla única que sirva para todos.  Pero, si puedes, considera alcanzar el punto de referencia que más se aplique a tu situación – porque cuando se trata de un fondo de emergencia, es mejor que sobre a que falte.

 

Fuente: Northwestern Mutual